Reflexión del Evangelio Domingo 21 de febrero de 2021

Primer domingo de Cuaresma

En el primer domingo de cuaresma Marcos no da detalles de las tentaciones pero si nos dice que durante cuarenta días Jesús se dejó tentar por Satanás. Participó de todo lo nuestro, no huyó del ruido ni de los problemas, se enfrentó a todos nuestros enemigos y los fue derrotando uno a uno.

 Me quedo con que el Espíritu Santo empujó a Jesús al desierto. El desierto es un lugar donde se hace difícil la vida, es un lugar de sequedad, soledad, vacío, solo sobreviven los mas fuertes. Nadie planifica el ir al desierto de vacaciones .Dice el Principito que lo bello del desierto es que en algún lugar esconde un pozo. Un lugar donde puede crecer la vida, donde podemos respirar de toda la dificultad vivida.

 Jesús nos enseña con su propio ejemplo que las dificultades, tentaciones y desierto serán experiencias en nuestra vida. Sin embargo, no olvidemos que el Espíritu Santo está de nuestra parte, de allí que en la primera carta de Pedro dice que Cristo murió por los pecados una vez para siempre, el inocente por los culpables para conducirnos a Dios. Como era hombre lo mataron pero como poseía el Espíritu fue devuelto a la vida. Cuenta con el Espíritu Santo, pues como Señor y dador de vida no permitirá que el malo se salga con la suya. Invócale cada día: ven Espíritu Santo, guíame, condúceme, ilumíname , fortaléceme. Persevera en el desierto, no bajes los brazos, cree en ti y cree en Dios. Recuerda que nos envejece mas la cobardía que el tiempo, los años solo arrugan la piel, el miedo arruga el alma.

Lo decía también José Luis Borges, cometí el peor de los pecados que un hombre puede cometer: No ser feliz. Que el desierto no te asuste , no te acobarde, espera en Dios.

En la experiencia del desierto, de la nada, he podido experimentar a un Dios grande. Cree en un Dios grande y verás un Dios grande pues a pesar de estar en el desierto es posible que Dios quiera volver a enamorarte y hablarte al corazón.

Termina el Evangelio recordando que el tiempo de Dios es el mejor y que Dios siempre es fiel. Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios. Conviértanse y crean en el Evangelio.

Entrar en la Cuaresma solamente para ayunar y guardar las leyes eclesiásticas no tiene sentido. La misma Iglesia puede ser un estorbo cuando solo cumplimos como los fariseos con apariencias. La invitación de Cristo a creer en el evangelio y en la conversión parte del amor, de la fidelidad del Señor. Esta es la verdadera fe,  es el Cristo de la alianza, el Cristo del amor, el Cristo de la Reconciliación, el Cristo de la Bondad. Feliz cuaresma, feliz vida!

Fuente: Reflexión. Martín Valverde

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